Antagonismo Peligroso

Hace unos días, abrieron unos laboratorios médicos  rusos cerca de la oficina,  unos laboratorios que fueron recibidos con resistencia por estudiantes de un colegio americano que se encuentra muy cerca. La razón por la cual fueron recibidos con tal resistencia se debe a los supuestos ataques en Salisbury hace unas semanas, donde dos agentes dobles rusos fueron envenenados con armamento químico. Nada se ha podido comprobar sobre la naturaleza de estos ataques, y nada se ha podido comprobar de la culpabilidad rusa. Lo que sí es un hecho, es que estas provocaciones son sumamente irresponsables, ya que esta búsqueda incansable de occidente para antagonizar a Rusia es una que les puede ser más costosa de lo que podrían soportar.

Esto es debido a que existen varias maneras en las cuales Rusia podría afectar a las islas británicas que podrían traer consigo costos enormes. La primera forma en la que los rusos pueden reaccionar es en el sector energético. Debemos de tomar en cuenta de que Europa es un continente que sufre de temperaturas bastante bajas durante el invierno,  produciendo un tipo de frio bastante difícil de combatir  debido a que este es uno húmedo que se infiltra por doquier.

Para combatir esta situación adversa, los apartamentos y edificios de Europa requieren de mucho gas para calentar los lugares por dentro, lo que hace de estos apartamentos y edificios unos bastante cálidos durante las frías temperaturas de invierno. El asunto es que una gran parte de ese gas proviene de la Federación Rusa, una nación a la que occidente simplemente no deja de antagonizar. Si es que esto persiste, los rusos pueden cerrar la llave del gas, lo que resultaría en una helada que congelaría al 25% de Europa en un día. En Gran Bretaña, 3 millones de hogares y edificios dependen por completo del gas ruso, lo que significa en tres millones de personas estuvieran en peligro mortal en un solo día.

Otro sector en el que Gran Bretaña se puede ver afectado severamente, como toda Europa, es en la sección de las comunicaciones. Esto se debe a que el 98% de la comunicación de internet se transmite por unos cables por debajo del océano, cables que pueden ser fácilmente cortados por submarinos especiales rusos lo que significarían perdidas de mas de un trillón de dólares al día.

Esto es algo que puede lastimar severamente la economía de inclusive el país mas prospero ya que nadie esta en la posición de perder aquellas cantidades. Otro sector donde pueden ser afectados los británicos es en el sector informático, ya que los rusos son bien conocidos por tener una ventaja abundante en este sector del cual pueden extraer información sumamente valiosa para desestabilizar sus sistemas y causar muchos dolores de cabeza. La última, finalmente es la peor de todas, una verdadera guerra: aquí la mayoría de occidente no tiene ninguna oportunidad.

Consejos para prevenir la caída del cabello

Recuerdo que mi padre nunca quiso someterse a un tratamiento para la calvicie y aceptó su estado sin enojarse, algo que yo no podría hacer. Llámenme exagerado o vanidoso, como ustedes gusten, pero yo no puedo aceptar el hecho de que posiblemente me quede calvo, ya que la alopecia o la caída del cabello son hereditarias. Así que si mi padre la tuvo, así como mi abuelo, lo más probable es que yo también lo sufra. Siempre me fijo cuando utilizo el peine o si en la ducha dejo cabellos, y cuando veo alguno me asusto. Sin embargo, en un artículo donde entrevistaron a un especialista, éste dijo que no importa cuántos cabellos encontremos en peines o duchas, lo importante es fijarnos en la cama, pues si encuentras cinco o más, deberías acudir con un especialista. Yo aún no encontraba tantos, de repente uno o dos, pero aun así decidí ir con un profesional para que me diera algunos consejos para evitar sufrir de alopecia como mi padre. Los cuales les voy a compartir en este pequeño artículo.

Ya les dije el primer tip, que es fijarse todas las mañanas cuántos cabellos dejan sobre la almohada. El especialista me comentó que el uso de las gorras puede ser benéfico para evitar la caída del cabello, pues protege del daño que podrían causar los rayos del sol, por lo que desmintió que el uso excesivo de gorras provoque la caída del cabello. Utilizar gorras, cachucas, sombreros, etc., para cubrirnos de los climas extremos, ya sea frío o calor, ayudará a evitar que nuestro cuero cabelludo se caiga.

Aunque muchos hombres no le damos mucha importancia al shampoo que utilizamos, el médico me dijo que sí hay que hacer una búsqueda de un producto que se acople a nuestro estilo de pelo, ya sea chino, lacio, quebrado, o la longitud que éste tenga. Hacer esto alargará la vida de nuestro cuero cabelludo. Ya que tienes el shampoo ideal para ti, debes saber que frotarte con fuerza cuando te enjuagas debajo del agua es dañino para tu cabello, por lo que debe ser con movimientos suaves. Quizá lo siguiente te suene un poco extraño, pero el médico me dijo que si no necesitamos lavar nuestro cabello diario con un producto especial, lo mejor es utilizar champú un día sí y otro no, para no desgastarlo y que siga sano y fuerte. Algo que ya hacía era que antes de salirme de la ducha me echaba solo agua fría, lo cual me comentó es muy bueno, ya que cierra los vasos capilares impidiendo que llegue la alopecia a temprana edad.

Ya que nos salimos de la ducha, es importante mencionar que a la hora de secar también hay que evitar el frotarnos la cabeza con fuerza. Lo mejor es hacer toques o toques suaves con la toalla o esperar a que se seque solo. Para los hombres que tienen cabello, me explicó el doctor, lo mejor es que se enrollen la toalla sobre la cabeza. Sí, como lo hacen la mayoría de las mujeres. Esto para evitar lastimarlo si decidimos secarlo frotándolo. Estos son solo algunos consejos, quizá más adelante les mencione algunos otros.

El amigo imaginario de mi hijo

Es muy común que los niños pequeños tengan amigos imaginarios, incluso los psicólogos admiten que es algo muy normal mientras no afecte su conducta, entonces sí ya es un problema que debe revisarse y tratarse. Mi hijo tenía un amigo imaginario que lo acompañaba a todas partes. Al principio nos preocupó este tema y lo platicamos con su pediatra, quien nos contactó con psicólogo infantil que nos hizo preguntas sobre el comportamiento de nuestro hijo, lo que nos decía sobre su amigo, si habíamos notado algún cambio radical, etc. Le dimos todas las respuestas que nos solicitó y nos comentó que no había nada de qué preocuparnos, que era normal a su edad y que solo debíamos mantenernos al tanto por si existía alguna señal de alerta que nos dijera que pudiera haber algún trastorno mental o psicológico. Nos tranquilizamos y unos meses después nos fuimos de vacaciones.

Nos instalamos en una casa que rentamos muy cerca de la zona de hoteles en Acapulco, era mucho más cómodo y privado que estar en un hotel, además teníamos nuestra alberca privada y la playa muy cerca. Después de desempacar y tomar un descanso decidimos ir a disfrutar de la arena y el mar. Al llegar, nuestro hijo de 5 años corrió hacia el mar, yo lo seguí por detrás para que no se fuera a meter solo o una ola lo pudiera arrastrar. Estuvimos en el mar por unos minutos y después decidimos salir. Yo fui a leer un rato a un camastro mientras mi esposa disfrutaba de una bebida al tiempo que veía como nuestro pequeño hacía castillos de arena y platicaba con su amigo imaginario. Pese a que nos dijeron que no nos preocupáramos, ella no podía evitar angustiarse cada que nuestro hijo platicaba con alguien que no estaba ahí. Yo le decía que todo terminaría en unos meses o a más tardar en un año, que eran cosas de niños. Pero no lo aceptaba. Yo, la verdad, estaba incrédulo que mi hijo tuviera un amigo imaginario, mi forma de pensar era que solo se estaba imaginando en una situación y lo actuaba. No sé.

La preocupación de mi esposa era tal que le propuse que hablaría con nuestro hijo en la noche, que trataría de preguntar más sobre su amigo y quizá de convencerlo de que dejara de verlo o que no era real. Dentro de cabeza rezaba para que todo saliera bien y no lo arruinara. Llegó la noche y me senté en la cama del cuarto de mi hijo, le dije que necesitábamos hablar. Investigué más sobre el amigo y me dijo que se llamaba Dani, venía de una cabaña en las montañas, era un niño de 7 años y que le gustaba jugar con otros niños. Le comenté que quizá debería dejar de jugar con Dani en lugares públicos, que lo hiciera solo en casa. Entonces me interrumpió y me dijo que eso no le gustaba a Dani, que se estaba enojando porque querían separarnos, que él lo sabía todo. Entonces sentí como una mano se postraba sobre mi hombro y al voltear… no había nada ni nadie. La piel se me heló, me petrifiqué y terminé la conversación. Jamás volví a mencionar el tema, con nadie, y dejé que mi hijo jugara con Dani todo el tiempo que quisiera.